Reportajes Especiales

Descrubre a Delta Amacuro


Delta Amacuro es uno de los 23 estados que conforman Venezuela. Está localizado al extremo Este del país y alberga la gran mayoría del delta del río Orinoco; su capital es Tucupita. Por su posición geográfica, Delta Amacuro es surcado por cientos de ríos y caños y decenas de bocas que se entrelazan en una gran red que desemboca en el Océano Atlántico.

Además de centros urbanos contemporaneros, el estado está habitado por el pueblo Warao. Los Warao o Gente de las Canoas, habitan en palafitos a orillas de los caños menores del Orinoco. Su principal actividad es la pesca y la artesanía.

El núcleo de la economía deltana está en Tucupita, sede de la estructura administrativa, comercial y de servicios. En esta ciudad se agrupa alrededor de 75% de la población del estado. En el resto del territorio se explota a menor escala la agricultura de arroz, maíz, yuca, ocumo, ganadería bovina y de búfalos. A nivel industrial existen aserraderos y procesadoras de palmito en Curiapo y Pedernales.

No dejes de conocer este hermoso estado, donde podrás apreciar uno de los mejores atardeceres del país.

 

Equinos mejoran calidad de vida de personas especiales


Existe una terapia que emplea un método integral, y busca la rehabilitación y educación de personas con necesidades especiales; mejorando su insercción en la sociedad y calidad de vida. Y todo esto gracias a la colaboración de los Caballos.

El sistema consiste en integrar totalmente al paciente con capacidades especiales, desde un enfoque cultural, potenciándolo y facilitándole propuestas que lo hagan reconocerse como indivíduo activo.

Personas con autismo, parálisis cerebral, asma, retardo mental, esclerosis, insuficiencia cardíaca, síndrome de down, entre otras; podrán practicar una actividad libre, relacionándose con personas diferentes, intentando establecer un ritmo de vida diario y con la oportunidad de ser autónomo en sus decisiones.

 

Conozca las curas termales de Las Trincheras


A
sólo quince minutos de la ciudad de Valencia, en el Estado Carabobo, se encuentran unas de las aguas termales más reconocidas en el mundo: Las Trincheras.

Reza la historia que las tribus indígenas acudían a estas maravillosas aguas para alcanzar su fuerza, salud y valentía. Pero fue Alejandro de Humboldt quién hizo los primeros estudios sobre las aguas termales en los estados Sucre y Carabobo.

El agua que aquí brota puede llegar a los 90°C; tienen alto contenido mineral, incluyendo el bicarbonato, sodio, silice y floruros. La curación consta de varias aplicaciones que se les da a las aguasminerales con el fin de estimular las defensas del cuerpo y el metabolismo, para así atacar las enfermedades.

Los procedimientos pueden ser diversos, bien sea ingiriendo el agua, mediante baños, duchas de vapor y presión, o fango caliente. Entre las enfermedades que ha combatido se encuentran: hernias, artritis, reumatismos musculares, lumbagos, fracturas, osteoporosis, osteartrosis, esterilidad, entre otras.

El balneario Las Trincheras se fundó el 10 de enero de 1889. Sus propiedades gozan de excelente fama; están consideradas las segundas mejores aguas del mundo, antecedidas por las Hakones en Japón.

 

Terapia asistida por delfines ayuda a niños autistas  


También llamada delfinoterapia, es una nueva forma para que los niños autistas salgan de esa caja de cristal en la que viven. Se ha podido comprobar que los sonidos emitidos por los delfines son muy bien captados por los autistas, que poseen una percepción sonora mucho mayor que la media de los humanos.

Al principio los niños se niegan a tener contacto con las entrenadoras y a meterse al agua con esos mamíferos, pero cuando lo consiguen se olvidan de ese silencio interior y juegan y escuchan a los delfines. La natación les proporciona el placer, la libertad y el bienestar del cuerpo.

Está comprobado que los delfines pueden escanear a un ser humano a través de su aparato detector de sonidos; ven a través de nosotros y se dan cuenta perfectamente de nuestro estado de humor y de nuestro estado de salud. Detectan muy bien un cáncer, depresión, y se aproximan instintivamente a las personas que más lo necesitan. Distinguen nuestra habilidad dentro del agua y son muy delicados con los novatos.

 No se sabe exactamente como los delfines ayudan a los autistas. Algunos científicos afirman que estos tienen un sonar natural, es decir, son ecógrafos vivientes que emiten ondas sonoras que podrían estar asociadas a su sensibilidad.  Otros piensan que estos animales transmiten mucho amor y quien está a su lado se siente alegre; ayudándolo a liberar las emociones particularmente bloqueadas en los casos de autismo. Esta terapia no sólo es aplicada a los niños autistas, sino a pacientes con síndrome de Down, parálisis cerebral, retardo mental, y cualquier otra enfermedad vinculada con el sistema nervioso central.